A continuación, os proporcionamos el relato que hemos realizado con los siguientes personajes:
1. Patito Feo
2. Matilda.
3. Dumbo
4. Wonder
5. Aladdín
6. La Bella Durmiente
7. La Cenicienta
8. Jafar
CUENTO; MATILDA, WONDER Y DUMBO
Matilda (24) era una niña muy inteligente que siempre iba de aquí para allá con sus libros. En el colegio no tenía muchos amigos porque decían que era una rara por querer leer. Su vida parecía un bucle sin final hasta que un niño llamado Wonder (10) entró al colegio. Él tenía un síndrome que lo hacía diferente físicamente al resto de niños de la escuela y, como Matilda (24) también se encontraba muy sola, no tardaron en hacerse amigos.
Un buen día hicieron una excursión al circo para ver un espectáculo, pero al llegar todos empezaron a abuchear a uno de los elefantes que era conocido por el nombre de Dumbo (14). Entre tomates y basura, este comenzó a llorar desconsoladamente; sus orejas eran tan grandes que eran el objeto de burla de todo el público, a excepción de Matilda (24) y Wonder (10). Fue entonces cuando decidieron irse de allí apenados por lo que estaban viendo desde su asiento. Poco después presenciaron una escena que les dejó consternados; estaban echando a Dumbo (14) detrás de la carpa de muy malas maneras, esta vez sin encerrarlo de nuevo en su jaula. Según ellos, era demasiado feo y desagradable para ser parte del espectáculo. Su madre, en cambio, sí que fue enjaulada y llevada a la próxima ciudad, donde sería la siguiente representación circense. Matilda (24) y Wonder (10) se acercaron a él, que se había quedado solo y abandonado en una esquina. Luego se miraron y comprendieron que esto no podía quedarse así; cruzarían toda la ciudad andando y lo llevarían de vuelta con su madre, por mucho que les costase. Así pues, emprendieron su largo viaje junto a nuevo amigo Dumbo (14).
Llevaban ya unas cuantas horas caminando cuando se encontraron con un hombre extraño con barba negra que se hacía llamar Jafar. Él les dijo que, si querían, les podría guiar hasta la Cueva de las Maravillas, donde había una lámpara con un genio que les concedería tres deseos. Matilda (24) y Wonder (10) lo vieron una buena idea, pues podrían aprovechar uno de esos deseos para viajar hasta la ciudad. Al aceptar su oferta, Jafar los llevó hasta la cueva y les pidió a los tres que entrasen, pero cuando estos le obedecieron, la puerta se cerró y los dejó sumidos en la oscuridad. Aún así, ellos no desistieron y se pusieron a buscar aquella lámpara mágica que resolvería su problema.
En esa cueva encontraron una rueca, un espejo, un vaquero con botas, un arco, una espada metida en una roca, un abrigo de piel de dálmata, un garfio, un armario y una rosa encapsulada. Sin embargo, entre todos aquellos objetos misteriosos no estaba la lámpara del genio y el desánimo pronto se apoderó de ellos. Decepcionada, Matilda (24) decidió sentarse sobre una alfombra que había visto por allí. Wonder (10) también se sentó a su lado y tras él, Dumbo (14). Así, los tres se pusieron a leer el libro que llevaba Matilda (24), pensando que jamás conseguirían salir de allí con la lámpara. Pero, en ese instante, la alfombra comenzó a moverse como si tuviese vida propia y se los llevó volando por toda la cueva, metiéndolos por unos pasadizos secretos. Cuando la alfombra les indicó que se bajasen de ella, los tres amigos se dieron cuenta de que allí también estaba Aladdín (22), que entró en la cueva en busca de la lámpara para dejar de ser un sultán, la Cenicienta (28), que quería pedir el deseo para enamorar al príncipe, y la Bella Durmiente (28), que deseaba saber toda la verdad sobre su pasado. Matilda (24) y Wonder (10) también contaron lo que les había pasado con su amigo Dumbo (14) y los seis empezaron a buscar la lámpara. No tardaron en darse cuenta de que si la buscaban todos juntos resultaba mucho más fácil. Tanto fue así que, tras buscar durante un rato, la encontraron: era muy bonita, dorada y con una forma singular. Sin embargo, no tardaron en comprender que el genio solo les concedería tres deseos, cuando ellos necesitaban cuatro. Aladdín decidió que él se quedaría fuera y sería un sultán durante toda su vida, pero al escucharlo Cenicienta se negó rotundamente y afirmó que sería ella la que sacrificaría su deseo de estar con el príncipe. Cuando pensaban que todo estaba decidido la Bella Durmiente (28) habló y determinó que sería ella y viviría toda su vida sin saber la verdad. En ese momento Matilda (24) y Wonder (10) se quedaron pensando y se pusieron muy tristes al escuchar lo que habían dicho sus amigos. Aunque fuese una decisión difícil sentenciaron que serían ellos los que sacrificarían su deseo por el bien común; buscarían a la mamá de Dumbo (14) de otra forma. Tras hablarlo durante un buen rato, llegaron a la conclusión de que no podían elegir a ninguno de ellos; todos sacrificarían sus deseos y se marcharían de allí. Entonces se cogieron de las manos y con los ojos cerrados decidieron lanzar la lámpara mágica al aire para deshacerse de ella, pero antes de que esta cayese y se rompiese, el genio salió muy enfadado. No era capaz de entender cómo todos iban abandonar sus deseos por amor al otro y solo por eso decidió hacer una excepción con ellos y concederles los deseos, así los seis conseguirían lo que querían.
Todos se despidieron y Matilda (24), Wonder (10) y Dumbo (14) fueron llevados en globo hacia la ciudad. Cuando llegaron consiguieron reencontrarse con la madre de este, que estaba entre rejas angustiada por la separación con su hijo. Allí también había animales enjaulados, entre ellos, un patito feo (1), que era objeto de burlas por parte de los feriantes por el hecho de ser diferente. De repente, todos los animales empezaron a vociferar para que los liberasen, ya que no querían seguir sufriendo las precarias condiciones del circo. Tal fue el ruido que de pronto los feriantes aparecieron y no tuvieron más remedio que dejarles salir para que al fin se callasen. La madre de Dumbo (14) por fin pudo abrazar a su pequeño y los animales celebraron su liberación después de tantos años encerrados. Todo era perfecto y parecía que nada podría ir mejor hasta que, entonces, Matilda (24) tuvo la mejor idea que nunca antes había tenido: Wonder (10) y ella crearían un circo con todos los animales maltratados y fomentarían entre todos el cariño y el respeto a pesar de las diferencias.
¡COLORÍN COLORADO ESTE CUENTO SE HA ACABADO!
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