RELATO LITERARIO
Barba Azul era un hombre con barba azul bastante rico que vivía en Villa Foosha, un pueblo costero en el mar del este y a pesar de no llevar mucho tiempo allí, siempre iba tan normal por las calles hablando con los habitantes y, a priori, no mostraba nada sospechoso. Pero, un día, una tripulación de piratas desembarcó en la costa, ¡eran Luffy y los sombreros de paja! Habían vuelto para hacer una visita a quienes cuidaron del capitán cuando era pequeño y poder celebrar con todos que él es el nuevo rey de los piratas.
Era por la noche y todos estaban de alcohol hasta las trancas y disfrutando de un concierto de Weezer, pero el capitán vio a Barba Azul solo y fue a preguntarle:
Todos se rieron y siguieron con la fiesta, pero un barco volador se acercaba peligrosamente a la isla y acabó estrellándose contra la mansión Barba Azul. Fueron corriendo para allí y se encontraron a dos individuos enzarzados en una batalla:
Al ver esto, Barba Azul entró en cólera, pero se contuvo al acordarse del sótano. ¿Estaría bien su tesoro? Fue rápidamente a aquel sitio removiendo los escombros y vio que la puerta estaba intacta, el sótano estaba bien.
- ¿Qué hay ahí?- preguntó Luffy- Zoro, ¡corta la puerta!
- ¿¡Qué!? ¡No lo hagas!
Antes de darse cuenta ya estaba la puerta hecha trizas y de dentro salió un hombre bastante curioso con una gabardina y una chistera acompañado de un niño.
Mientras los dos piratas se pegaban y los sombreros de paja disfrutaban del espectáculo, Barba Azul fue corriendo para ayudar a la chica que sabía resolver el misterio del armario.
- ¿Estás bien?
- Sí- no sonaba como si estuviera muy bien.- Es sólo que no me esperaba que fuéramos a estrellarnos. Por cierto, Mi nombre es Luna Lovegood, soy una bruja de Hogwarts pero llevo un tiempo perdida, no sé muy bien cómo llegué aquí pero estaba segura de qué necesitaba para volver a casa porque lo leí en un libro de mi padre.
- En menuda estás metida. Pero, ¿sabes cómo abrirlo, no? Es que yo estoy en una situación parecida. Este no es mi mundo.
- El mío tampoco, caballero de la barba graciosa- Dijo Jack.
- ¡No te distráigas, merluzo!
Todos estos personajes se acercaron al armario, incluido Luffy, Luna sacó su varita y pronunció la palabra: ¡Alohomora! La puerta se abrió y emitía un brillo blanco que los cegó a todos y de repente aparecieron todos en un bosque nevado.
- Bienvenidos, héroes- Habló una voz solemne antes de que nadie pudiese mirar.
- Es… ¡Es un león gigante!- gritó Barba Azul.
- ¡Que guapo! ¿Me lo puedo comer?
- No, Luffy, no puedes. Mi nombre es Aslan, estoy aquí para acompañar a quién os guiará en vuestra aventura.
- Aquí presente, me llamo Alicia- dijo mientras se bajaba del lomo del león.- Puede que penséis que es una broma, pero no estáis aquí de casualidad. Edward Thatch, más conocido como barbanegra, está reuniendo aliados para acabar con el multiverso.
- Pensaba que barbanegra había muerto a causa de los efectos secundarios de la juventud.
- No, Jack, a Barbanegra le pegué una paliza justo antes de encontrar el One Piece.
- Ese es el problema- interrumpió Alicia.- Todos los barbanegras se han entendido a la perfección y están colaborando para dominar el multiverso.
- Incluso aquel corsario Inglés que protagonizó el asalto a Charleston- apuntó Aslan.
- ¿Quién?- dijeron todos a la vez.
- Bueno, el caso es que todos los aquí presentes tenemos un mismo destino, debemos recorrer las tierras de Narnia para acabar con su plan, y contamos con la ayuda de un viajero de renombre, Willy Fog.
- Buenas, no se preocupen, conmigo llegarán a cualquier sitio y habremos recorrido el mundo en menos de 80 días. ¡El cateto ese de Phileas no tiene ni idea de lo que es viajar!
- Pues tocará ir, ¿no?- Preguntó Luna al grupo.
- ¡Sí!- exclamaron todos.