martes, 25 de octubre de 2022

RELATO LITERARIO EL GATO CON BOTAS, GRUPO 9 (SUBGRUPO 6)

Allí estaba el Gato con Botas otro día más intentando saciar su aburrimiento. Así eran todos sus días, intentaba encontrar algo con lo que distraerse y pasar el rato... algo que le divirtiera. Gato no comía ratones, pero la última vez persiguió a uno durante horas porque le gustaba asustarlo. De repente, apareció otro pequeño ratón frente a él y Gato comenzó a correr tras él. Estaba tan concentrado en no perderlo de vista, que se cayó en una madriguera que lo transportó al País de las Maravillas. Pero no le importó y siguió buscando a aquel ratón. Por el camino, se encontró con Pinocchio quien, al darse cuenta de lo que intentaba hacer, le preguntó:

  • -  ¿Qué estás buscando?

  • -  Nada, solo pasaba por aquí.

  • -  En esta vida no hay que decir mentiras, Gato. ¡Fíjate en tu nariz!

    Gato lo ignoró y buscó a aquel ratón, pero ahora apareció Quasimodo quien, muy alegre, le saludó.

  • -  ¡Aléjate! Das miedo -gritó el Gato.

  • -  ¡No juzgues a los demás por lo que parecen, sino por lo que son!
    El pequeño canalla siguió buscando y buscando, pero Simba lo interrumpió y le dijo:

  • -  ¿Quieres jugar?

  • -  ¡Apártate, busco a un ratón para asustarlo!

  • -  Deberías aprender que tenemos que ayudarnos entre los animales, no asustarnos...

    Mientras seguía intentando encontrar a su presa, Gato vio a Timón y Pumba sentados comiendo algo, así que les preguntó:

  • -  ¿Qué coméis?

  • -  ¡Un manjar! ¡Los mejores gusanos del rincón! -respondió Timón.

  • -  ¡Puaj! ¡Qué asco! ¿Cómo podéis comer eso? ¡Es asqueroso!

  • -  ¿Te puedes creer lo que dice? -le dijo Pumba a Timón-. ¡Asqueroso dice! Son los

    mejores gusanos del barrio, pequeño felino. ¡Es como el queso para los ratones!

  • -  Hablando de ratones... ¿habéis visto uno por aquí? Estoy intentando asustarlo.

  • -  Amigo, sabemos el miedo que da que alguien más grande que tú intente asustarte...

    ¡no deberías hacer eso! -dijo Timón.

    Y Gato continuó su camino. Estaba cansado y muy aburrido, así que se sentó en un banco y, para su sorpresa, allí estaba Bestia.

    • -  ¿Qué te ocurre? -le preguntó.

    • -  Estaba aburrido e intentaba asustar a un ratón, pero parece que la gente no para de

      criticarme por eso. Con tal de poderlo asustar he llegado hasta aquí... y... ni siquiera sé dónde estoy. Tengo miedo de no poder encontrar a mi familia, pero no he podido evitar perseguirlo.

    • -  Amigo mío, por no querer dejar de lado mi egoísmo y mi arrogancia, me convertí en esto. Me obsesioné tanto que hasta todos mis amigos también se transformaron en objetos. No me importaba lo que le pasara a los demás, solo me importaba yo.

    • -  Pero no es lo mismo, ¡yo solo quería asustarlo!

    • -  ¿Y qué ibas a ganar asustándolo?

    • -  Divertirme -exclamó, alegre, el Gato con Botas.

    • -  Querido amigo, por mi apariencia la gente se asusta de mí. Puede que te haga gracia,

      pero solo vas a conseguir que la gente te vea como un monstruo como yo y nadie, ni siquiera tu familia, quiera estar contigo. No es justo que seas feliz haciendo infelices a los demás.

      Aquello hizo que el Gato se pusiera triste. ¿Qué debía hacer? ¿Se supone que ya nunca más podría ser feliz?

    • -  Entonces, ¿ya no debería asustar a los ratones? Son pequeños e indefensos y me hace gracia el miedo que me tienen por ser más grande.

    • -  Eso mismo es, Gato. En vez de ver su tamaño como algo gracioso, piensa que puedes aprender mucho de ellos. Son muy ágiles y astutos. Todos tenemos algo que enseñar a los demás. Intenta ver qué puedes aprender de ellos.

      Aquel día el Gato con Botas aprendió que todos los animales, por diferentes que fueran, tenían algo especial. Algo que los hacía únicos y que nunca nadie debería intentar intimidar a otro animal. Al fin y al cabo, si todos se tratan como si fueran amigos, nunca les faltará compañía y diversión.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

CRelato, 1Blancanieves, VMiras, AlanPalomaresIllan, SandraJuanJosa, JulietaSilvestri, AmableGrauAracil, DavidFernandezCarrillo,

  RELATO LITERARIO: Entre acero y nieve Te lo contaré solo una vez, así que presta atención, pues juré ante mi maestro que nunca revelaría  ...