En esta siguiente entrada, podemos encontrar el relato creado a partir de los títulos de las diferentes obras.
La conquista de Atlántida
En los dominios de Aquaman, solo existía un único enemigo: los humanos, quienes estaban obsesionados por conquistar la Atlántida, tal y como la describió Platón, ese maravilloso mundo que acabó hundido bajo el mar. En aquella guerra se incluían numerosos y muy poderosos aliados para Aquaman, como eran las sirenas de Mako y las de Mermaid Melody: Pichi Pichi Pitch, las cuales no estaban de acuerdo con que invadieran el lecho marino. También, se unirían las de H2O, que aun siendo humanas, no dejarían a los de su especie matar un reino tan increíble como la Atlántida.
El único placer del ser humano era hacerse con este imperio, ya que alegaban que se trataba de un territorio suyo. Además, tampoco estaban conformes con las grandes pifias que ellos mismos habían provocado a lo largo de la historia como, por ejemplo, la destrucción de toda Escandinavia como consecuencia de una guerra entre vikingos y sirenas, que fueron el azote del abismo durante años que acabó con la rendición de la sirenita de Copenhague, o la guerra de las mil y una noches la cual concluyó con la desaparición total de la isla de Chipre. Cada conflicto bélico que iniciaba el ser humano terminaba con la pérdida de más y más zonas terrestres en las que vivir. Esto no les importaba, les cegaba la avaricia de conseguir un reino que llevaba más de dos mil años bajo el mar. Todo les valía, incluso llegaron a tener prisioneros como la sirena del lago Titicaca o el gran amigo de Aquaman, el sireno.
Llegó la fecha en la que los humanos lo darían todo por conquistar la Atlántida. Consiguieron contactar con la bruja del mar, que con sus grandes poderes les ayudaría a superar las veinte mil leguas de viaje submarino para llegar a su destino. Sin embargo, el ser humano era consciente de su gran problema contra estos seres, debido a que no podían respirar bajo el agua, y si surgía algún imprevisto no tendrían nada que hacer. Por ello, quisieron conseguir el poder de respirar en el mar, para lo que tuvieron que transportar a la hechicera a la fuente del Tritón, donde concluiría la transformación.
Una vez todos estuvieron preparados, llegó el momento de sumergirse en las profundidades del océano. La sorpresa de los seres humanos al llegar allí fue que todos los habitantes del lugar estaban riéndose, sobre todo unas sirenas borrachas que se encontraban tumbadas en la entrada del lugar.
– Pobres ilusos, os habéis convertido en lo que más odiáis en el mundo por un simple capricho vuestro, ahora tendréis que vivir aquí, bajo mis normas, y dejar al resto de especies del planeta tranquilas en la superficie - dijo Aquaman con voz firme.
Y así fue cómo finalmente, después de tanta obsesión, los humanos consiguieron hacerse con el reino de la Atlántida, aunque seguro que no esperaban que fuera de aquella forma y con semejantes consecuencias.
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